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INTERCAMBIO EN YMCA SANTANDER

Por: Melissa Regel
Prometí este aporte a los jóvenes y niños en los grupos, mis “manos”, mi hija, todas mis mamás, mis profes de guitarra, mi musa, mi hermana colombiana, mi gran familia, las hormigas, todos los voluntarios y personas de la Y. Simplemente para todos mis nuevos amigos en Santander y Colombia.

A pesar que mi tiempo en Bucaramanga se acabó ver sus partes tristes, aterradoras y hermosas me han dado grandes y valiosas experiencias. He experimentado cuanta energía, amabilidad, voluntad y tiempo los voluntarios en la YMCA invierten incluyendo a Nestor, Martha y todas las otras personas que ayudan. Además la gran alegría de la vida de todos es contagiosa y ojalá pudiera llevarla a Suiza. Tienen tanto amor para dar, que he visto cómo funciona el trabajo en equipo y que tiene una gran importancia la creencia en lo que hacen, en lo que viven y en la fe. El trabajo preventivo es importante para un futuro mejor, una mejor Colombia y por la paz. Siguiendo el lema transformamos vidas.

Aprendí también muchas cosas nuevas. He empezado a tocar guitarra, me me encanta ahora, puedo tocar y cantar a la vez «los pollitos dicen» otras canciones están en proceso de práctica; tengo nuevas ideas para juegos y dinámicas, tuve que aprender que no todo se debe planear, la improvisación funciona también y los conduce a la meta. Puedo distinguir a doscientos, cien y cincuenta pesos; sé qué es pico y placa; que se debe cerrar la puerta de un carro muy suave para no asustar el conductor; que las hormigas no saben tan mal como se esperaba, y acostumbrarme a vivir con gran protección, aunque a veces me sentí como un preso; ahora tengo una mejor comprensión sobre las diferencias entre Cumbia, Salsa y Bachata y lo que es pasar una noche de karaoke en Español.

Muchas gracias otra vez por todo este tiempo con ustedes en este mes y medio. Me temo que el tiempo ha pasado demasiado rápido. Gracias por ayudarme con el Español y su sugerencia, si no puedo entender las personas simplemente debo decir «pere pere mano…» Gracias por su increíble felicidad, su cercanía para sentirme segura, su gran confianza en mí, su honradez, amor y alegría.

Soy feliz.
Están en mi corazón
por siempre.
Nunca los olvidaré.