
Temas
TEMA
1. Simplemente humanos
TEMA 2. Un Cristo a la medida
TEMA 3. Razones para seguir
a Cristo
TEMA 4. Ser humanos en la oración
TEMA 5. Tú debes ser
el mensajero de Jesús |
| Fase
III: NUESTRO FUNDAMENTO - MISION |
TEMA 2. UN CRISTO A LA MEDIDA
Objetivo:
Comprender el papel de Cristo en la existencia humana
y el misterio del amor de Dios en la vida de cada
uno, para reconocerlo como centro de nuestra fe.
Quién dice
la gente qué es Jesús
Algunas personas afirman que Jesús
fue un gran maestro, otros que fue un gran profeta,
otros que un loco, otros un revolucionario, para otros
El Señor y Salvador. Sin embargo poco importa
que se diga Él, sin importar nada nadie puede
negar que Jesús se encuentra en el centro de
la historia de la humanidad. Existe una gran cantidad
de evidencia histórica y arqueológica
para apoyar la existencia de Jesús, si cada
historiador de respeto acepta que no fue solo una
leyenda, ¿podrías tu negar su existencia?
En la Biblia está que nació
de una virgen y llevó una vida alejada del
pecado, que durante tres años enseñó
por toda Palestina, que sufrió un juicio público
y fue crucificado, y que al tercer día de su
muerte resucitó. Muchos años antes de
su propio nacimiento ya los profetas habían
anunciado su nacimiento, lo que sería su vida,
su muerte y su resurrección, cada una de estas
profecías fue cumplida al pie de la letra.
También relata como después de este
milagro de volver a la vida fue visto por más
de 500 personas. Los evangelios detallan sus innumerables
milagros, las afirmaciones de su vida (cimiento de
nuestra fe), y sus enseñanzas convertidas en
parábolas.
¿Qué hombre ha dejado
tal marca en la historia? ¿Cómo pudo
este hombre vivir una vida como esta? ¿Quién
fue en realidad: un líder, un Mesías,
el Hijo de Dio? Todos los hechos de su vida dejan
ver que Jesús no fue un líder común
y corriente, y que su tiempo no ha terminado pues
se ha mantenido vigente por más de 2000 años.
Aquel que es llamado
Maestro
En un debate con un grupo de sus
enemigos y líderes religiosos dijo:
Abraham el antepasado de ustedes,
se alegró porque iba a ver mi día; y
lo vio, y se llenó de gozo. Los judíos
dijeron a Jesús:
- Todavía no tienes cincuenta años,
¿y dices que has visto a Abraham? -
Jesús les contestó:
Les aseguro que yo existo desde antes que existiera
Abraham.
Entonces tomaron piedras para arrojárselas;
pero Jesús se escondió y salió
del templo.
Juan 8, 56 – 59
En dialogo con sus discípulos
preguntó:
Un día en que Jesús estaba orando solo,
y sus discípulos estaban con Él, les
preguntó:
- ¿Quién dice la gente que soy yo? –
Ellos contestaron:
- Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen
que eres Elías, y otros dicen que eres uno
de los antiguos profetas, que has resucitado.
- Y ustedes, ¿Quién dicen que soy? –
les preguntó
Y Pedro le respondió:
- Eres el Mesías de Dios -
Lucas 9, 18 – 20
Sin lugar a dudas en el primer mensaje
Jesús estaba diciendo que existía antes
que Abraham, es decir, desde el comienzo de los tiempos.
Cuando usó el nombre “Yo Soy”,
en realidad hacia uso del nombre divino con el que
el mismo Dios se había revelado a Moisés
en el monte (ver Éxodo 3, 13 – 14). Cuando
los judíos lo escucharon inmediatamente comprendieron
lo que decía, sabían lo que Él
estaba diciendo, por esto se enojaron y lo acusaron
de blasfemia y esta no fue la única vez que
esto ocurrió.
Jesús siempre reconoció
tener una relación estrecha y cercana con Dios,
siempre se refirió a Él como su Padre
y la Palabra da testimonio de esta verdad:
En el principio ya era el Verbo,
y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Todas
las cosas por Él fueron hechas, y sin Leñada
de lo que ha sido hecho, fue hecho. En Él estaba
la vida, y la vida era la luz de los hombres.
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre
nosotros (y vimos su gloria, gloria como el unigénito
del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Juan 1, 1 – 4 y 14
Entonces el ángel le dijo:
- María no temas, porque has hallado gracia
delante de Dios. Y ahora, concebirás en tu
vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás
su nombre Jesús.
Este será grande, y será llamado hijo
del altísimo; y el Señor Dios le dará
el trono de David su padre; y reinará sobre
la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá
fin.
Lucas 1, 30-32
Al interrogar a sus discípulos,
Cristo está retando la fe de ellos, está
corroborando que aunque el mundo no es conciente del
misterio de su gracia, ellos que lo han tenido cerca
y han escuchado sus enseñanzas, han visto sus
milagros y han conocido su verdad no tienen dudas
y son capaces de creer mas allá de sus sentidos
por el testimonio de su Maestro, por revelación
del Padre celestial.
El conocerlo a Él era como
conocer a Dios (Juan 8, 19 y 14, 17); verlo a Él
era como ver a Dios (Juan 12, 45 y 14, 19); el creer
en Él era como creer en Dios (Juan 12, 44 y
14, 1); recibirlo a Él era como recibir a Dios
(Marcos 9, 37); odiarlo a Él era como odiar
a Dios (Juan 15, 23); y honrarlo a Él era honrar
a Dios (Juan 5, 23).
En Él se cumplieron todas
las profecías :
Que sería descendiente de
Abraham / Génesis 18, 8 Hechos 3, 25
Que nacería en Belén / Miqueas 5, 2
Mateo 2, 1
Que nacería de una virgen / Isaías 7,
14 Mateo 1, 18
Qué escaparía a Egipto en su niñez
/ Oseas 11, 1 Mateo 2, 14
Ministraría en galilea y en las cercanías
del Río Jordán / Isaías 9, 1
-2 Mateo 4, 12 - 16
Sería despreciado por el Pueblo Judío
/ Isaías 53, 3 Juan 1, 11
De carácter entendido y sabio / Isaías
11, 2 Lucas 2:52
Entraría triunfante a Jerusalén en un
pollino / Zacarías 9, 9 Juan 12, 13 –
14
Traicionado por un amigo cercano / Salmo 41, 9 Marcos
14, 10
Vendido por treinta piezas de plata / Zacarías
11, 12 Mateo 26, 15
El dinero sería devuelto / Zacarías
11, 13 Mateo 27, 6 – 7
Durante su juicio se mantuvo en silencio / Isaías
53, 7 Mateo 26, 62 -63
Sufriría por otros / Isaías 53, 4 -
5 Mateo 8, 16 – 17
Crucificado con pecadores / Isaías 53, 12 Mateo
27, 38
Sus manos y pies serían perforados / Salmo
22, 16 Juan 20, 27
Sería escarnecido y despreciado / Salmo 22,
6 - 8 Mateo 27, 39 - 40
Le darían de beber vinagre / Salmo 69, 21 Juan
19, 29
Su costado sería traspasado / Zacarías
12, 10 Juan 19, 34
Sobre su ropa echarían suertes / Salmo 22,
18 Marcos 15, 24
Ninguno de sus huesos sería quebrado / Salmo
34, 20 Juan 19, 33
Sepultado en una tumba de ricos / Isaías 53,
9 Mateo 27, 57 – 60
Resucitaría después de su muerte / Salmo
16, 10 Mateo 28, 9
Ascendería al cielo / Salmo 68, 18 Lucas 24,
50 51
Su existencia cambió el curso
de la historia, fue llamado Maestro por muchos, pero
son en realidad pocos los que han sabido vivir de
acuerdo a sus enseñanzas, porque muchos son
los llamados y pocos escogidos (Mateo 22, 14).
Y ustedes, ¿Quién
dicen que Soy?
La vida de cada una y cada uno de
nosotros está afectada por toda la eternidad
por la existencia de Jesucristo, por eso es muy importante
que cada una y cada uno dedique un tiempo especial
a conocerlo personalmente y a descubrir que Misión
especial tiene para nuestra vida y que planes eternos
tiene para nosotros en su morada no creada.
El poder que Jesús mostró
tener, sacudió al pueblo de Israel en sus fundamentos,
¿cómo ha influido sus mensaje de salvación
en tu vida? Quienes han encontrado a Cristo han hallado
realización y alegría al seguir sus
enseñanzas, Él a través de sus
vidas produjo en el mundo un impacto altamente positivo.
El deseo de Jesús es que tú lo conozcas,
lo dejes entrar en tu corazón y tengas en Él
una vida nueva.
Como lo expresó el físico
y filósofo francés Blaise pascal: “Hay
un vacío con la forma de Dios en el corazón
del hombre, que solamente Él puede llenar a
través de su hijo Jesucristo”, el amor
que Él nos tiene es tan grande y profundo,
que ha hecho todo lo necesario para que lo conozcamos.
Con su muerte y resurrección, Jesús
hizo posible para nosotros cruzar el abismo que nos
separa de Dios, y para que podamos al aceptarlo llenar
ese vacío de Dios que reside en nosotros.
Para conocerlo personalmente y experimentar
la vida abundante que Él nos prometió,
se sugieren cuatro principios básicos que te
ayudarán a descubrir como conocerlo:
Principio 1: Dios te ama y tiene
un plan maravilloso para tu vida.
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que
ha dado a su hijo unigénito, para que todo
aquel que cree en Él, no se pierda mas tenga
vida eterna.
Juan 3, 16
Principio 2: el pecado nos separa
de Dios y por lo tanto no nos permite conocer ni experimentar
el amor de Dios, ni conocer el plan que tiene para
nuestra vida.
Porque la paga del pecado es la muerte, mas la dádiva
de Dios es vida eterna en Cristo Jesús nuestro
Señor.
Romanos 6, 23
Principio 3: Jesús es
la puerta para nuestra salvación, solo en él
podemos conocer y experimentar el amor de Dios.
Jesús le dijo: Yo Soy el camino,
y la Verdad, y la Vida; nadie viene al Padre, sino
por mi.
Juan 14, 6
Principio 4: Debemos individualmente
recibir a Jesús como Señor y salvador
para conocer y experimentar el amor de Dios.
Mas todos los que recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.
Juan 1, 12
Recibimos a Cristo mediante la fe
Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y
esto no de ustedes, pues es don de Dios; no por obras,
para que nadie se gloríe.
Efesios 2, 8 -9
He aquí, yo estoy a la puerta
y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré
a él, y cenaré con él, y él
conmigo.
Apocalipsis 3, 20
Tú puedes recibirlo por la
fe ahora mismo. Dios conoce tu corazón, conoce
tus pensamientos y no le interesa escuchar palabras
elocuentes de tus labios, el desea que tú en
tu corazón le recibas con actitud humilde y
amor sincero, solo eso pide a cambio de tu salvación.
Conocer a Dios es la decisión más grande
que quizá jamás hayas hecho, ¿estás
dispuesto a hacerlo?
Vivir el cristocentrismo: Jesucristo no solo trasmite
la palabra de Dios: El es la Palabra de Dios.
Vivir el “cristocentrismo”
significa reconocer a Jesucristo como el centro de
nuestra fe, como el Hijo del Padre, lleno de gracia
y de verdad; dar con todo y en todo testimonio de
Él. Ser luz para el mundo. Las acciones de
fe son la manifestación de Dios en el mundo.
El cristocentrismo significa que
Jesús es el centro de la historia de la salvación;
la clave, centro y fin de toda la historia humana,
el sentido último de esta historia. Significa
que el mensaje evangélico no proviene del hombre
sino que es Palabra de Dios, y que nosotros estamos
dispuestos a vivir de acuerdo a este mensaje.
Vivir el cristocentrismo significa
amar con el corazón limpio a Jesús,
porque no se conoce lo que no se ama y no se ama lo
que no se conoce; que es el mismo Dios quien está
con nosotros y de quien damos testimonio. Vivir el
cristocentrismo significa seguir el ejemplo del Maestro:
El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino
para servir, y para dar su vida en rescate por muchos
(Mateo 20, 28).
Reflexiona: ¿Cómo vives
tu experiencia cristiana? ¿Cómo ha actuado
Cristo en tu vida? ¿Cómo actúa
Cristo a través de tu voluntariado?
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