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REFLEXION
UN DÍA ALGUIEN ESCRIBIÓ:
Si tuviera un millón de amigos y le pidiera a cada uno una moneda,
podría ser millonario. Si tuviera 500 mil amigos, les pediría
tomarnos de las manos para unir al país.
Si tuviera 200 mil amigos fundaría una ciudad donde todo el
mundo se saludaría con una sonrisa.
Si tuviera 25 mil amigos la empresa de teléfono me cortaría
la línea cada vez que cumpliera años.
Si tuviera 6 mil amigos me gustaría ser padrino de 6 mil niños.
Si tuviera mil amigos tendría dos mil manos para mí sólo.
Si tuviera 365 amigos pasaría cada día del año con
uno de ellos.
Si tuviera 100 amigos tendría 100 consejos.
Si tuviera 4 amigos tendría asegurados las 4 manos que cargarían
mi ataúd.
Si tuviera 2 amigos sería 2 veces más feliz.
Pero si tuviera un sólo amigo (y lo tengo) no necesitaría
tener mas.
Hay quienes quieren tener un millón de amigos, cuando tú
sólo vales millones. Por eso te quiero y te cuido.
Seguramente algunas personas en las que en realidad quieras mucho por
ser importantes para ti , se sentirían felices de leer esta carta...
"amigos son los que en las buenas acuden si son llamados y en
las malas... Vienen solitos".
PILDORAS PARA EL ALMA
LA MAGIA… DEL ENTUSIASMO
Toma ahora mismo la firme decisión de duplicar la cantidad de entusiasmo
que has dedicado a tu trabajo y a tu vida. Si llevas a cabo esta resolución
verás resultados asombrosos. Probablemente doblaras tus ingresos
y duplicarás tu felicidad; dales a tus hijos un solo regalo: el
entusiasmo.
¿A qué te dedicas? ¿En qué trabajas? ¿Podrías
decir que ese trabajo te llena de satisfacción, de realización
personal? Si tu trabajo tiene algún valor, más vale que
lo realices con entusiasmo.
Es deprimente el tener que ir todos los días a un trabajo, a la
oficina, al taller o al campo, y no sentir ninguna ilusión, no
tener más remedio que hacerlo. Valdría la pena intentar
realizar lo mismo que haces pero poniéndole todo lo que puedas
de ti mismo: ilusión, esfuerzo, interés, solamente para
ver qué ocurre.
Decídete a amar tu trabajo; entonces ya no será una carga
sino un placer. Es muy posible que no necesites cambiar de trabajo para
sentirte a gusto. Si uno cambia de actitud, si uno se empeña en
ver el lado bueno, positivo, atractivo de sus tareas, éstas poco
a poco se harán atractivas.
Tenemos que convencernos de una cosa: la facilidad o dificultad de tu
trabajo depende de lo que pienses del mismo. Si piensas que es pesado
será pesado, si piensas que es fácil será fácil.
Cuentan de dos obreros cuyo oficio en la fábrica era hacer tornillos
que, uno de ellos odiaba su trabajo por monótono y aburrido; pero
un día se le ocurrió hacer un reto con su compañero
para ver quién fabricaba más y mejores tornillos. Muy pronto
este hombre subió de puesto y siguió con el mismo sistema
de hacer interesante su trabajo, y en pocos años era el gerente
general de la fábrica.
Pero es que a mi no se me da el entusiasmo, yo soy mas bien apático,
frío. ¿Se puede comprar el entusiasmo en la tienda? El entusiasmo
se puede adquirir. Hay una fórmula muy sencilla para adquirirlo:
actúa como si estuvieras lleno a rebosar de entusiasmo y verás
que el entusiasmo comienza a nacer dentro de ti. Primero tendrás
que forzarte a ti mismo porque no saldrá espontáneo; con
el tiempo llegarás a sentir verdadero entusiasmo por tu trabajo.
Walter Clerysler dijo una vez "Si trato de elegir entre dos hombres
de capacidad idéntica, pero uno de ellos posee un entusiasmo declarado,
sé que este llegará muy lejos pues el entusiasmo puede con
todos los obstáculos". El mismo declaró abiertamente
cuando se le preguntó cuál había sido la causa principal
de su éxito: "El verdadero secreto del éxito es el
entusiasmo y hasta diré más, la exaltación.
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