YMCA Colombia

Por qué ser voluntaria de la ACJ YMCA Cali

Mi nombre es María Alejandra Montaño Ayala, tengo 20 años de edad y nací en la hermosa ciudad de Cali Colombia. Durante 5 años participe en procesos musicales y bandisticos como clarinetista, donde además de formarme como músico crecí como persona.  Actualmente, soy estudiante de quinto semestre de trabajo social en la Universidad Católica, una bella carrera que me ha permitido cambiar la manera de ver el mundo y convertirme en una persona más crítica en cuanto a las problemáticas que transcurren diariamente en mi país.

Este año, comenzó de una grata manera, fui sorprendida por mi familia ACJ YMCA Cali al ser seleccionada como Voluntaria del año 2015–2016; lo cual fue algo muy lindo y gratificante para mí, sin dejar de lado que todo lo que se realizó en el 2015 fue una construcción en familia, un año de experiencias y amor construido por cada uno de los integrantes de este movimiento en la ciudad de Cali. Para mí, dicho reconocimiento, ser elegida entre un grupo de personas tan maravillosas, a las que considero mi segunda familia, me hace estar agradecida con Dios de haber encontrar un lugar al que felizmente pertenezco y reconocer como el esfuerzo, compromiso, trabajo en equipo y sobre todo el amor por servir hace que todo finalmente se realice. Ahora me gustaría compartir con ustedes una de las mejores experiencias de mi vida y una de las mejores decisiones que he podido tomar.

Mi Experiencia ACJ YMCA comenzó una tarde en un taller introductorio de voluntariado en mi universidad. El taller se realizó por varios días y uno de esos días asistió un voluntario, Sebastián cruz, con un gran liderazgo y manejo en recreación, esto me llamo mucho la atención. Después de varios días, una tarde hicimos una visita a la sede principal de la ACJ – YMCA Cali junto con otros estudiantes de la universidad.

Desde ese entonces recuerdo mucho un sábado en la tarde del mes de noviembre del año 2014, orgullosamente hago parte de la ACJ YMCA Cali como voluntaria. Me enamoré en muy poco tiempo del movimiento, encontré un lugar lleno de experiencias y grandiosos amigos. Es increíble como el ser voluntario puede transformarte y convertirse en algo necesario en tu vida, ya que constantemente estas en un proceso de aprendizaje y conocimiento de ti mismo, pues inicias siendo una persona y continúas siendo una totalmente diferente, sin dejar a un lado tu esencia, pues bien terminas conociendo tu mejor versión, y es lo que la ACJ – YMCA te permite vivir.

Mi experiencia como voluntaria ha sido reconfortante, pues de lo cual estoy totalmente segura, ha sido una de las mejores experiencias que Dios me ha permitido vivir, ya que son muchos los aprendizajes, vivencias y momentos únicos que he podido compartir junto a excelentes y grandiosas personas, quienes me han acompañado en este maravilloso camino. Han sido muchos los momentos memorables en este último año que he vivido como voluntaria y los cuales me han enseñado a creer que juntos podemos construir un buen desarrollo social, puesto que el trabajo que realizamos juntos los voluntarios son pequeñas acciones que se convierten en grandes cambios, es decir un pequeño grano de arena multiplicado por mil.

Son muchos los momentos significativos e importantes que he podido vivir dentro del movimiento ACJ YMCA como lo digo siempre, mi vida se ha transformado y he crecido como persona. Un ejemplo de esto, es mi experiencia como voluntaria del proyecto PlayLee (Playing and Learning English) el cual es aplicado en una de las sedes de la ACJ YMCA Cali, donde enseñamos mediante juegos, dinámicas y lúdicas el idioma Ingles de una forma divertida para niños. PlayLee, es un proyecto al que le tengo gran aprecio y le debo mucho. Me ha cambiado en muchos aspectos, ya que siempre me caracterice por ser una persona muy tímida que jamás se proyectaría a liderar un grupo y mucho menos a realizar dinámicas. Sin embargo, ahora puedo sentirme segura y confiada de que lo puedo hacer.

El enfrentarme a una clase, a las que llamamos “PlayLeeTime” fue un gran reto. Un reto en el que ahora me podrán ver cantando una canción frente a muchos niños o personas sin pena alguna. Es muy grato y lindo vivir ese proceso de transformación en el cual se ven involucradas muchas personas, pues no solo los voluntarios han sido responsables de mi cambio y de mi aprendizaje. Son también aquellos niños y comunidades que reciben los proyectos de voluntariado, porque para mí estos procesos siempre serán una construcción en conjunto, donde aprendemos unos de otros.

Como resultado de todo esto la Alejandra que inicio este camino en el movimiento ACJ YMCA es una persona totalmente diferente actualmente. Es cierto que diariamente estoy aprendiendo y me falta mucho por mejorar, pero puedo asegurar que fue grande el cambio que pude obtener.

La Asociación Cristiana de Jóvenes de Cali, mediante un aprendizaje experiencial en el proceso de formación de voluntarios ofrece herramientas que han sido un aporte para mi crecimiento espiritual, personal y profesional Dichas herramientas nos sirven al momento de construir en conjunto con las comunidades que intervenimos, y de gran manera en nuestra vida personal y profesional. Lo cual te permite pertenecer a quienes quieren vivir y hacer parte de un cambio social.

Además de conocer diferentes experiencias, opiniones y perspectivas de la vida, en este conocer se generan y se construyen fuertes lazos de amistad que llegas a formar; encontrando como lo digo yo, y muchos de mis amigos voluntarios: “UNA FAMILIA YMCA”

Por ultimo como ya lo he mencionado, en un principio llegamos con la idea de solo ayudar pero realmente no nos imaginamos todo lo que podemos llegar aprender y sentir, pues es inmenso el amor que llegas a vivir.

Entonces, ¿por qué no? se voluntario y empieza a vivir una de las mejores experiencias de la vida.