noticiaspuertoboyaca

Dar la espalda al bullyng, para transformar vidas con todo nuestro potencial

“Cuando apenas tenía 11 años, empecé a conocer nuevos amigos, pero también personas que me hacían daño con sus comentarios, haciéndome sentir que no valía nada. Aunque acudí a la ayuda de los docentes, nunca encontré un apoyo que logrará resolver de manera positiva la situación, decidí aislarme totalmente, no fue fácil la secundaria, siempre sentí temor al momento de interactuar con otras personas. Esas burlas, que para otros pudrían tener poca importancia, dejaban en mi un inconformismo con mis habilidades y destrezas. “Cuando apenas tenía 11 años, empecé a conocer nuevos amigos, pero también personas que me hacían daño con sus comentarios, haciéndome sentir que no valía nada. Aunque acudí a la ayuda de los docentes, nunca encontré un apoyo que logrará resolver de manera positiva la situación, decidí aislarme totalmente, no fue fácil la secundaria, siempre sentí temor al momento de interactuar con otras personas. Esas burlas, que para otros pudrían tener poca importancia, dejaban en mi un inconformismo con mis habilidades y destrezas.

Cuando terminé mis estudios estuve aislada por un año hasta que conocí una fundación de rescate animal con la cual me identificaba, me sentía bien con ese grupo, pero volvía a casa sin ánimos de salir o conocer gente nueva. El año pasado, en el mes de noviembre, nos invitaron a una actividad ambiental donde también participaba el grupo de voluntarios de la ACJ-YMCA de Puerto Boyacá. Desde el primer momento tuve una gran empatía con todos, había llegado a un grupo de jóvenes que no usan la burla como forma de interacción, por el contrario, comparten una misión y unos valores que te abrazan, jóvenes con propósito que no discriminan por la imagen, jóvenes que me aceptaron de tal manera que hoy día hago parte de ese grupo, jóvenes que se han convertido en mi familia y con los que comparto a cada momento, ahora no solo ayudo a los animales, sino que también ayudo  a las personas, ya no me da pena hablar en público o expresar mis emociones.

SOY VOUNTARIA YMCA, hago  recreación y doy mi conocimiento en el programa de alfabetización que se desarrolla en los barrios del municipio, estoy en contra del bullying porque yo lo viví, ahora le enseño a los jóvenes a apreciar las virtudes de otros y aceptarse tal y como son.

La ACJ-YMCA transformó mi vida, hoy soy ejemplo de superación, decido hacer el bien, porque ya son muchos haciendo el mal. »

Tatiana Osorio, Voluntaria YMCA Puerto Boyacá